El origen del villancico más conocido del mundo, "Noche de Paz" ("Stille nacht, heilige nacht"), se encuentra en un pueblo de Austria.
El 24 de diciembre, miles de turistas se trasladarán una vez más a Oberndorf, cerca de Salzburgo (Austria), donde hace 190 años fue compuesta la canción “Noche de Paz”, quizá el villancico más conocido y cantado del mundo.
“Noche de Paz” ha sido traducida a 330 idiomas; la canción de Navidad austriaca fue creada casi por casualidad y en alemán.
En 1818, dos días antes de Navidad, el viejo órgano de la iglesia de San Nicolás, la parroquia del padre Joseph Mohr, pasó a mejor vida. Para no decepcionar a sus feligreses, el sacerdote pidió a su amigo Franz Xaver Gruber, maestro y organista del vecino pueblo de Arnsdorf, que compusiera una melodía para un texto de Navidad.
Los historiadores dicen que Gruber fue sorprendido por la inocencia y belleza de los versos Mohr.
Con apenas tiempo para un ensayo, en la misa del gallo de ese 24 de diciembre de 1818, Joseph Mohr, cura con voz de tenor y que tocaba la guitarra, y Gruber, que poseía una bella voz de bajo, interpretaron por vez primera en alemán “Noche de Paz”. El hecho era totalmente inusual en la época, cuando los textos religiosos se redactaban todavía en latín. Pero Mohr consideraba que una letra simple y comprensiva era lo más adecuado para sus feligreses.
En 1831, un coro que se dedicaba a cantar aires populares tiroleses incorporó el villancico del padre Mohr a su repertorio durante una gira por Prusia. De allí, la canción viajó a Nueva York, donde fue interpretada por un coro tirolés en 1839 pero donde sus autores y su origen permanecieron desconocidos.
El 24 de diciembre, miles de turistas se trasladarán una vez más a Oberndorf, cerca de Salzburgo (Austria), donde hace 190 años fue compuesta la canción “Noche de Paz”, quizá el villancico más conocido y cantado del mundo.
“Noche de Paz” ha sido traducida a 330 idiomas; la canción de Navidad austriaca fue creada casi por casualidad y en alemán.
En 1818, dos días antes de Navidad, el viejo órgano de la iglesia de San Nicolás, la parroquia del padre Joseph Mohr, pasó a mejor vida. Para no decepcionar a sus feligreses, el sacerdote pidió a su amigo Franz Xaver Gruber, maestro y organista del vecino pueblo de Arnsdorf, que compusiera una melodía para un texto de Navidad.
Los historiadores dicen que Gruber fue sorprendido por la inocencia y belleza de los versos Mohr.
Con apenas tiempo para un ensayo, en la misa del gallo de ese 24 de diciembre de 1818, Joseph Mohr, cura con voz de tenor y que tocaba la guitarra, y Gruber, que poseía una bella voz de bajo, interpretaron por vez primera en alemán “Noche de Paz”. El hecho era totalmente inusual en la época, cuando los textos religiosos se redactaban todavía en latín. Pero Mohr consideraba que una letra simple y comprensiva era lo más adecuado para sus feligreses.
En 1831, un coro que se dedicaba a cantar aires populares tiroleses incorporó el villancico del padre Mohr a su repertorio durante una gira por Prusia. De allí, la canción viajó a Nueva York, donde fue interpretada por un coro tirolés en 1839 pero donde sus autores y su origen permanecieron desconocidos.
Treinta y seis años más tarde, la corte real de Prusia, que buscaba el original de la partitura, consultó al párroco de San Pedro de Salzburgo, quien, para sorpresa general, respondió que Mohr y Gruber, muertos en el anonimato respectivamente en 1848 y 1863, eran los autores del villancico que se había atribuido al compositor austríaco Michael Haydn.
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| Manuscrito con la firma de Joseph Mohr |
El año 2008 se encontró en Salzburgo, Austria, un facsímil de la canción ''Noche de paz'', para dos voces y guitarra con letra de Joseph Mohr y melodía de Franz Xaver Gruber, con fecha del año 1816. Joseph escribió el texto cuando había terminado la guerra en Austria, el año de la muerte de su abuelo en Mariapfarr.
La historia de sus orígenes habla de miseria, marginación y enfermedades, por las que tuvo que pasar su autor, desde su nacimiento.
Hace más de 200 años, el 11 de diciembre de 1792, un año después de la muerte de Mozart, nació en Salzburgo, Austria, un niño pobre. Era el tercer hijo de Anna Schoiber, una costurera que remendaba y fabricaba calcetines. Su padre era un soldado llamado Joseph Mohr que dio su nombre al hijo antes de desertar y desaparecer, dejando en la miseria a la madre con tres hijos.
Las autoridades de la ciudad de Salzburgo consideraron que tres hijos ilegítimos eran demasiado. Anna Schoiber fue condenada a pagar una multa de 9 florines. Cuando se recuerda que en aquella época un buey costaba 12 florines, se puede comprender que la pobre costurera nunca pudo reunir tanto dinero. ¡Tenía que pagar con la cárcel! Pero Joseph Wohlmuth, un hombre verdugo de oficio, estuvo dispuesto a pagar la multa a condición de ser el padrino del pequeño Joseph.
Así comenzó la difícil existencia del niño, sin padre, en la miseria con su madre y sus dos hermanos y con un padrino que era verdugo. La familia vivía cerca del Monte de los Capuchinos en un apartamento invadido por la humedad. Lo que llevó a Joseph a enfermar de tuberculosis. En estas condiciones tan precarias, en el Salzburgo de comienzos del siglo XVIII, era imposible prever un futuro positivo para un niño que ni siquiera tuvo la posibilidad de aprender un oficio, aunque fuera de bajo nivel. Muchas veces, sentado en la escalera de la casa, Joseph pensaba cantando en voz alta.
Un maestro del coro de la catedral de Salzburgo descubrió aquella voz y convenció a la madre para que su hijo pudiera entrar al coro de la Catedral. En los registros de la escuela, Joseph Mohr fue declarado huérfano, porque los hijos de madre soltera eran inadmisibles. Joseph se vio obligado incluso a negar a su madre, cuando la veía pasar en la calle.
No obstante, a los 7 años de edad, pudo cursar en Salzburgo la escuela preparatoria, luego el bachillerato. Tocaba violín y cantaba en el coro de la Iglesia de San Pedro. En 1810 estudiaba filosofía y se preparaba para el sacerdocio. Un año más tarde entraría al seminario. El 15 de julio de 1815, en ceremonia solemne en el Domo de Salzburgo, recibió las sagradas órdenes. Desde una cuna llena de privaciones hasta la condición de sacerdote letrado y aceptado por todos. Poco tiempo después de la ceremonia de ordenación, el nuevo sacerdote, con sentimientos dispares, supo que tenía que presentarse para ocupar el cargo de vicario en Marianfarr pequeña aldea situada a cuatro jornadas de Salzburgo y a más de 1000 metros de altitud. Allí había nacido su padre y conoció a su abuelo.
Cuando todos los fieles salieron de la iglesia, los ayudantes de la misa encendieron con las velas del pesebre las linternas para iluminar los largos senderos que conducían a la casas. "Noche silenciosa y santa. Todos duermen. Sólo velan los santos padres. Gracioso niño de cabellera rizada, duerme en la paz celestial," así comienza la primera estrofa de la poesía que escribió.
Joseph Mohr murió el 4 de diciembre de 1848 aquejado de neumonía, a la edad de 55 años, tan pobre como había llegado al mundo. Había gastado su dinero en la fundación de una escuela para hijos de los pobres de su parroquia. Nunca supo que su canción se esparciría por todo el mundo y pasaría a ser una d elas más cantadas de todos los tiempos.
Gruber, autor de la melodía se enteró del éxito del villancico en 1854 cuando el concertino para el rey Frederic William IV de Prussia comenzó una búsqueda de los autores. Cuando Gruber, quién entonces tenía 67 años se enteró, envió una carta a Berlín explicando el origen de la canción.
La canción fue cantada simultáneamente en inglés y en alemán durante la Tregua de Navidad de 1914, durante la I Guerra Mundial, por ser el único villancico conocido por los soldados de ambos frentes.
Enya - Oíche Chiúin (Chorale) - Silent Night
NOCHE DE PAZ
Noche de paz noche de amor
todo duerme en rededor
solo velan mirando la faz
de su niño en angélica paz
José y María en Belén.
José y María en Belén.
Noche de paz noche de amor
en los campos al pastor
coros celestes proclaman salud
gracias y glorias en su plenitud
por nuestro buen redentor
por nuestro buen redentor.
Noche de paz, noche de amor
hoy llegó la salvación.
Llene la tierra
la paz del Señor,
llene a los hombres
la gracia de Dios,
porque nació el Redentor
porque nació el Redentor.
* Fuente:
http://www.silentnightmuseum.org/index_s.htm
http://es.catholic.net/jovenes/439/841/articulo.php?id=14766


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