La tarde de este miércoles 13 de marzo, a las 19,06 hora de Roma, 15,06, hora chilena, fue elegido el nuevo pontífice de la iglesia católica en un cónclave conformado por 115 cardenales. El humo blanco emergió de la chimenea del Vaticano luego de tres votaciones para escoger al sucesor de Benedicto XVI.
El papa número 266 de la Iglesia Católica es el cardenal jesuita argentino, arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergolio. Se trata del primer papa no europeo desde 741, año en el que falleció Gregorio III, que era de origen sirio. El primer papa americano, el primer latinoamericano y el primer jesuíta, después de 2000 años de historia.
En una elección rápida e inesperada Bergoglio, de 76 años, asume su pontificado con el nombre de Francisco I (Franciscus PP).
Nació en la ciudad de Buenos Aires, el 17 de diciembre de 1936, Siendo uno de los cinco hijos del matrimonio formado por Mario Bergoglio (empleado ferroviario) y Regina (dueña de casa), ambos inmigrantes italianos en Argentina. Egresó de la escuela secundaria industrial E.N.E.T Nº 27 Hipólito Yrigoyen, con el título de técnico químico.
A los 21 años (en 1957) decidió ser sacerdote, ingresando al seminario del barrio Villa Devoto, como novicio de la Compañía de Jesús.
Fue ordenado sacerdote el 13 de diciembre de 1969. A partir de entonces hizo una larga carrera dentro de la orden de la cual llegó a ser «provincial» desde 1973 hasta 1979. Buen teólogo y profesor, fue consagrado obispo titular de Auca en 1992, destinado como uno de los cuatro obispos auxiliares de Buenos Aires. En 1997 fue designado obispo coadjutor de la misma arquidiócesis y posteriormente, asumió el cargo de arzobispo de Buenos Aires en 1998.
Durante el consistorio de 2001, el papa Juan Pablo II lo nombró cardenal con el titulus de San Roberto Belarmino.
Ha formado parte de la Comisión para América Latina, la Congregación para el Clero, el Pontificio Consejo para la Familia, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, el Consejo Ordinario de la Secretaría General para el Sínodo de los Obispos y la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.
En virtud de su puesto episcopal, es además miembro de la Conferencia Episcopal Argentina ―de la cual fue presidente en dos períodos, hasta 2011. También del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).
Bergoglio es conocido por su humildad, conservadurismo doctrinal y su compromiso con la justicia social. Un estilo de vida sencillo ha contribuido a la reputación de su humildad. Vive en un apartamento pequeño y no en la residencia palaciega episcopal. Renunció a su automóvil y a su chofer, en favor del transporte público, y cocina su propia comida.
No estaba entre los principales papáviles en las encuestas previas, uno de los aspectos que puede haber influido en su elección en el cónclave es el hecho de proceder del continente que más católicos reúne. Sin embargo no debemos olvidar que recibió una alta votación, se dice que la 2a más alta, después del Cardenal Ratzinger, en el cónclave que eligió al papa Benedicto XVI (40 votos de los 77 necesarios para ser elegido).
Actuó como regente junto al Colegio de Cardenales, gobernando la Santa Sede y la Iglesia Católica Romana durante el período de interregnum de la sede vacante, a la muerte de Juan Pablo II.
El primer discurso del Papa
"Hermanos y hermanas, buenas noches. Ustedes saben que el deber del Cónclave era darle un obispo a Roma, siento que mis hermanos cardenales fueron a buscarlo al fin del mundo. Agradezco por recibirme de esta forma, gracias. Primero de todo quiero rezar una oración por nuestro querido Benedicto XVI, nuestro obispo emérito. Vamos a orar juntos por él, para que el Señor lo bendiga y la Virgen lo custodie."
Esas fueron las primeras palabras del Papa al dirigirse a los fieles que por miles se acercaron a la plaza San Pedro. En esa primera e histórica alocución, Francisco I optó por utilizar el italiano para hablarle a la multitud desde el balcón principal de la Basílica.
Tras rezar el Padrenuestro, el Ave María y el Gloria junto a los presentes, el Papa dijo:
"Auguro que este camino de la Iglesia que hoy comenzamos y en el que me ayudará mi cardenal vicario aquí presente, será fructífero para la Iglesia y para esta bella ciudad. Empezamos este camino entre obispo y pueblo. Un camino de fraternidad y confianza. Rezamos por todo el mundo para que haya una gran fraternidad. Antes de dar la bendición os pido un favor, que pidáis al Señor la bendición para su obispo. Hagamos en silencio esta oración vuestra por mí. Nos vemos pronto. Voy a rezarle a la Virgen para que proteja toda Roma. Buenas noches y buen descanso."

No hay comentarios:
Publicar un comentario