jueves, 26 de diciembre de 2019

Esto es todo lo que tengo para traer hoy


'La Virgen rodeada de ángeles' -1881- William-Adolphe Bouguereau
- La Rochelle, Francia, (1825-1905)


ES TODO LO QUE TENGO

(Emily Dickinson)

Esto es todo lo que tengo para traer hoy-
Esto, y mi corazón al lado-
Esto, y mi corazón, y todos los campos-
Y todas las amplias praderas-
Estad seguros de que cuentan -si yo lo olvidara-
Alguien podría decir cuánto suman-
Esto, y mi corazón, y todas las abejas
Que en el trébol moran.


Esto es lo que dejo sobre la mesa hoy, no tengo nada más que ofrecerles: mi amistad sincera, mi aprecio, el reconocimiento a su modo de estar en el orbe, nuestro amor por la poesía, nuestro esfuerzo por "habitar poéticamente el mundo", de hacerlo más humano e inclusivo, lejos de toda discriminación e intolerancia, donde todos tengamos un lugar y el pan de cada día, donde la dignidad de todos sea reconocida, donde nuestros hijos y nietos vivan en paz, donde los niños conserven la inocencia y las ganas de soñar. Donde el amor sea la medida de todas las cosas.

Dejo aquí mi agradecimiento a lo que cada día me permiten compartir: las palabras, la cercanía, la amistad, el respeto, el cariño. Agradezco el apoyo, la palabra amiga, el abrazo, el beso desinteresado y honesto. Gracias por darnos algo más que palabras, gracias por darse cada día, a veces en un ambiente de alegría, otras en medio del más hondo desespero. Gracias por darnos consuelo oportuno, con la palabra justa, con la música y también con el silencio. Gracias por estar allí y aquí al mismo tiempo. Gracias por botar barreras, escalar muros y construir puentes.

Les deseo un año mejor del que las circunstancias nos hacen esperar. No perdamos la fe en el hombre, no perdamos la fe en nosotros mismos, no quedemos indiferentes ante el mal, ya sabemos dónde se encuentra, dónde se esconde... y hemos sido puestos sobre esta tierra para hacer el bien, para consolar y sostener al afligido, para vivir como hermanos, en fin para hacer de esta tierra algo un poco más justa.

A los que creen y a los que no creen en Dios, en el mío, en el suyo y en el de todos, porque es el mismo Padre, les pido que no olviden que estas lecciones de humanidad nos las dan los más humildes, como el niño perseguido y exiliado que nació en Belén para cumplir las cosas del césar, que nació sin nada y murió sin nada. Que como hombre fue torturado y asesinado por la intolerancia y el poder, como tantos otros después de Él, hasta nuestros días. Espero que su Palabra no se pierda en el olvido, antes bien, nos alimente y nos alumbre para distinguir el camino, que no puede ser otro que el del amor. Todo lo demás sale sobrando.

Desde aquí, desde este pequeño confín del mundo, les abrazo y les deseo una FELIZ NAVIDAD y un BUEN AÑO 2020. 

GRACIAS por un año compartido que se va.




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